Píldoras Médicas

31.12.2019

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en niños y adolescentes al practicar un deporte? Parte I

Dr. Carlos M. Arróyave Hernández

Fotografía: Jorge Alcántara 2019

La mayoría de los padres están de acuerdo con que la práctica de un deporte es muy importante para los hijos, pues con ello tendrán ocupado parte de su tiempo libre, adquirirán destrezas que son útiles en cualquier persona y, tendrán beneficios físicos, mentales y sociales; sin embargo, existe la preocupación de que un hijo se lesione o lastime. Cuando esto ocurre, los padres reciben la noticia sobre lo que le pasó, sin realmente comprender qué es lo que sucedió en la piel, ligamentos, músculos o articulaciones de sus hijos.

 

En forma sencilla trataré de definir estas lesiones para que sea más fácil entender al entrenador, paramédico, enfermera o médico que atiende a nuestros hijos, al mencionar el tipo de lesión que se produjo.

 

Las lesiones se agrupan en agudas, por sobreuso y recidivantes. Es claro que las agudas son difíciles de prevenir, pues se ocasionan durante los entrenamientos o la competición como tal. Son generalmente traumatismos que lesionan el cartílago de crecimiento, así como fracturas y lesiones musculares. Con el objetivo de evitarlas es que se lleva a cabo un tiempo razonable de calentamiento de los músculos y articulaciones, así como el uso de equipo adecuado de acuerdo con el deporte que se practique.

 

De entre las lesiones producidas por sobreuso tenemos como ejemplo al dolor intermitente en la parte anterior de la rodilla, donde se observa la presencia de una protuberancia por debajo de ésta, que se sucede casi siempre durante los periodos de crecimiento rápido del niño. Con el objetivo de entender mejor este tipo de lesiones, describiré las más comunes:

 

Esguince o torcedura

 

Es un estiramiento o desgarro de los ligamentos, es decir, de las bandas resistentes de tejido que conectan dos huesos que forman una articulación. Estos ligamentos formados por fibras muy resistentes sufren daño cuando se fuerzan o restiran en exceso llegando a romperse y produciendo un fenómeno inflamatorio y dolor.

 

De acuerdo con los hallazgos de exploración, se pueden catalogar en: grado I, cuando únicamente ocurre una elongación (lesión leve); grado II, cuando hay ruptura parcial de los tejidos (lesión moderada); y grado III, cuando hay ruptura completa con gran inestabilidad (lesión grave).

 

Generalmente, se producen por una caída, torcedura o golpe. En estos casos, se observa dolor articular, inflamación con calor en la zona lesionada, rigidez articular y cuando se rompen pequeños vasos se producen hematomas. Los esguinces son poco frecuentes en los niños debido a que los ligamentos son más fuertes que sus huesos y el cartílago de crecimiento.

 

Contusión

 

Son traumatismos de tejidos blandos producidos por un golpe directo, sin producir rompimiento de la piel y que pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Se presentan como masas dolorosas, calientes e inflamadas.

 

Las contusiones se clasifican según su intensidad en: simples, cuando hay únicamente enrojecimiento de la piel -como cuando uno se golpea-; de primer grado, al encontrarse pequeños acúmulos de sangre rojizos (equimosis); de segundo grado, cuando hay una mayor acumulación de sangre en el tejido celular subcutáneo e inflamación (hematoma) -como cuando uno se golpea en la cabeza y se forma una bola o chichón-; y de tercer grado, cuando hay muerte celular de los tejidos profundos.

 

Cuando se presentan en las articulaciones como rodilla y tobillo, hay que tener cuidado en la forma en que se mueve el sitio afectado, ya que puede haber lesiones más profundas.

 

Distensión

 

Cuando ante una caída, movimiento brusco o golpe, cambia el tamaño de un tejido u órgano se está frente a una alteración conocida como distensión. Ésta puede aparecer rápidamente tan solo después de un movimiento brusco. Esta lesión no debe de confundirse con una luxación o fractura.

 

Luxación o dislocación

 

Ésta es una lesión en la que superficies articulares -que tienen una cápsula y ligamentos- pierden su contacto normal debido a una caída, golpe o trauma. En estos casos se observa un dolor agudo en el sitio afectado, aumento de volumen, impotencia funcional inmediata y deformidad. Las articulaciones más comprometidas son la cabeza del radio en menores de seis años, codo en menores de 10 años y articulaciones de la mano (metacarpofalángicas), rodilla y rotula en adolescentes.

 

Subluxación

 

Es el desplazamiento de una articulación por estiramiento de los tejidos blandos. En estos casos, las superficies articulares dejan de ser congruentes, pero la pérdida de contacto es incompleta. A veces, se aprisionan nervios afectando directamente la biomecánica corporal.

 

Fracturas

La fractura es una ruptura en un hueso, que si no presenta rompimiento en la piel, es clasificada como simple. Si hay ruptura de la piel, entonces se le denomina compuesta o expuesta. Los principales síntomas son dolor intenso, deformidad de la región afectada -se ve fuera de su lugar o forma natural-, hinchazón a veces con hematomas y dificultad para mover la extremidad.

 

Se puede sospechar de la presencia de una fractura en un niño, si el miembro afectado no puede soportar peso -el brazo es detenido por la mano del otro-, aparece un hematoma localizado de inmediato en el sitio afectado, dolor intenso al tocar superficialmente el sitio y, en ocasiones, la presencia de crepitación en la zona afectada.

 

Cada una de las lesiones mencionadas tiene características especiales y un tratamiento específico. Es fundamental poder identificarlas en forma temprana para que el tratamiento inicie lo más pronto posible, teniendo como regla general la suspensión de la actividad deportiva hasta que no haya dolor y una recuperación completa de los tejidos afectados. Esto, en parte, se convierte en algo difícil, ya sea por el tiempo de inactividad o la necesidad de que el pequeño regrese a seguir siendo parte de un equipo competitivo. La responsabilidad de ello, por tanto, recae en un equipo formado por el paciente, sus padres, el entrenador y el médico.

 

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