Metrología

Pubicado en Serendipia Núm. 39. Septiembre 2015

Ser miembro del CIPM es un trabajo: Dr. Ismael Castelazo Sinecio  

L.P. C. Julieta Espinosa

Dr. Ismael Castelazo Sinecio. Fotografía: Jorge Alcántara
Julieta Espinosa Directora

Creado por el Tratado del Metro en País, en 1875, el Comité Internacional de Pesas y Medidas (CIPM) es un organismo cuya tarea principal es la de «promover la uniformidad mundial de las unidades de medida, sea por acción directa o mediante la presentación de proyectos de resoluciones a la Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM)».

 

La CIPM está integrada por 18 personas, cada una de distinta nacionalidad, cuya responsabilidad recae en las siguientes funciones: «discutir el trabajo de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM por sus siglas en francés), bajo la autoridad delegada por la CGPM; presentar un informe anual sobre la situación administrativa y financiera del BIPM a los gobiernos de los Estados miembros de la Convención del Metro; discutir el trabajo de Metrología que los Estados miembros decidan realizar en común y, establecer y coordinar las actividades entre los especialistas en Metrología; hacer recomendaciones apropiadas; y enviar informes de las comisiones en la preparación de las reuniones de la CGPM».

 

Integrado por hombres de ciencia, destacados por su experiencia y capacidad en Metrología, el CIPM ha contado en su haber con la participación de tres mexicanos; el último de ellos nombrado en marzo de 2015 sucediendo al Dr. Héctor Octavio Nava Jaimes (2008-2015) y al Dr. Manuel Salvador Vallarta (966-1977). Tres nombramientos que testimonian el reconocimiento internacional con que México cuenta en materia metrológica.

 

El 13 de noviembre de 2014 fue la fecha en que, durante la CIII Reunión del CIPM, fue designado el Dr. Ismael Arturo Castelazo Sinecio como miembro del CIPM. Director General de Servicios Tecnológicos del Centro Nacional de Metrología (CENAM), ingeniero mecánico egresado del Instituto Politécnico Nacional y doctorado por el Massachusetts Instituto of Technology (MIT), el Dr. Castelazo Sinecio inicio sus labores en el CIPM en su CIV Reunión, celebrada el 9 y 10 de marzo de 2015.

 

A un año de su nombramiento, el responsable de las relaciones internacionales, la planeación estratégica y el sistema de gestión de calidad del CENAM habló con Serendipia acerca de su nueva responsabilidad y de los retos que el CIPM enfrenta en la actualidad.

 

Ser miembro del CIPM

 

Los nombramientos de los miembros del CIPM son difíciles de obtener, no puede uno estar seguro de que lo designarán. Yo considero que la participación en el CIPM es algo muy diferente a un premio; hay cosas como el Premio Nacional de Tecnología, el Premio Nacional de Ciencias y Artes, que son un reconocimiento a una trayectoria. El ser miembro del CIPM es un trabajo.

 

Uno puede equiparar a las organizaciones del Tratado del Metro con las organizaciones de una asociación civil: las asociaciones civiles tienen una asamblea de asociados y un consejo directivo, las organizaciones del Tratado del Metro, de cierta manera, también. La asamblea de asociados sería la CGPM -en la que participan los representantes diplomáticos- y el CIPM sería el consejo directivo. De igual modo, los criterios que se usan para nombrar a las personas que participan en el consejo directivo de una asociación, son similares a los empleados para buscar a las personas que integran el CIPM, que es el organismo que coordina toda la actividad del BIPM.

 

Camino al nombramiento

 

Yo he tenido la oportunidad, desde que entré al CENAM en 1993, de participar en actividades internacionales. El Dr. Jaime González Basurto, primer director del Centro, me distinguió al nombrarme representante del CENAM ante los organismos internacionales de Metrología; después, siendo el Dr. Héctor O. Nava Jaimes el director del CENAM, tuve la posibilidad de ir a trabajar dos años al BIPM, donde ocupé el cargo de secretario ejecutivo del Comité Mixto entre el BIPM y las organizaciones regionales de Metrología, que coordinan las actividades del Arreglo de Reconocimiento Mutuo, en el que participamos todos los Institutos Nacionales de Metrología. Esta experiencia me dio dos cosas: por un lado, ciertas competencias y conocimientos sobre cómo funciona la Metrología a nivel internacional y, por el otro, tuve la oportunidad de conocer a la gente que hace las elecciones de los miembros el CIPM.

 

Yo entré al CIPM hasta la tercera ocasión en la que fui invitado. La primera vez fue a principios de 2000, cuando hubo un intento de postulación por parte del National Institute of Standards and Technology (NIST) de los EE.UU., ante la cual el Dr. Nava consideró que el CENAM no estaba suficientemente maduro para participar en el Comité. Después, cuando el Dr. Nava fue nombrado miembro del CIPM, me habían hecho la invitación primero a mí; lo platicamos y él consideró que era más apropiado que fuera el director general del CENAM quien participará.

 

Más tarde, vino un cambio de políticas. Ser miembro del CIPM siempre había sido un nombramiento vitalicio, muchos miembros permanecieron en el Comité hasta por 20 años. En los últimos años, el CIPM cambió sus políticas y pidió a todos los miembros del Comité que renunciaran para hacer una nueva elección. Fue entonces que el Dr. Nava renunció y yo le estoy muy agradecido por haber tenido la atención de postularme como candidato. La postulación la hace el país, por lo que el Dr. Nava gestionó ante la Secretaría de Economía el que se apoyara mi candidatura ante el CIPM. Digamos que la postulación la hace el gobierno.

 

Entonces, entré en un grupo de personas -cerca de 40- que fue analizado por una comisión ad hoc que formó el CIPM para seleccionar a las 18 personas que el CIPM recomendaría a la CGPM, que es la que aprueba los nombramientos. La CGPM no está obligada a aceptar las propuestas y los nombramientos son realizados por votación. Afortunadamente, yo fui uno de los que la CGPM aceptó y apenas es mi primer año en el CIPM. Tuve mi primera reunión en marzo de 2015 y la segunda en octubre de 2015.

Para mí es un honor y una responsabilidad, también. He trabajado en organizaciones internacionales de Metrología desde hace tiempo y conozco la importancia de las decisiones que se toman en ellas. El participar en esta organización representando a México para mí es un sueño logrado. Muy satisfactorio pero, sobre todo, un gran honor.

 

La redefinición del kilogramo

 

En realidad, todos los Institutos Nacionales de Metrología seremos impactados por la redefinición del kilogramo, pero hay un detalle fino que, por un lado, nos tranquiliza: siempre que ha habido una redefinición en las unidades de medida, ha sido porque ha cambiado la tecnología. Por ejemplo, en 1960, se cambió la definición del metro en una situación similar. El metro estaba asociado a un objeto y se trasladó a un experimento físico en función de la longitud de onda de una lámpara de criptón. Estos cambios fueron realizados con el mayor cuidado posible, de manera que la longitud del metro no cambiara. Lo que se hizo en 1960 fue la medición más exacta posible con la lámpara de criptón del metro y se decidió que el número de ondas de la luz de criptón que definían el metro reprodujera lo más exacto posible la longitud del prototipo que teníamos antes. Lo mismo ocurrirá con el kilogramo.

 

Ahora, tenemos un objeto que es el prototipo que está resguardado en el BIPM, el kilogramo patrón, el cual está siendo sometido a mediciones muy precisas -principalmente con la Balanza de Watt-, de manera que cuando se redefina el kilogramo, el mundo no lo sienta. Ese sería el mayor éxito de la redefinición, que lo que nosotros consideramos un kilogramo hoy, no tenga variación alguna en el momento en el que haya una redefinición de la unidad; simplemente, la referencia ahora va a ser a un experimento con una tecnología diferente.

 

Con seguridad, para la redefinición habrá una combinación de dos tecnologías: la balanza de Watt y el número de Avogadro, pero todo indica que la balanza de Watt será el instrumento más importante; sin embargo, el BIPM mantendrá un conjunto de patrones de masa que incluyen algunas esferas de silicio verificadas en función del número de Avogadro, así como algunos patrones de masa de platino-iridio que han sido medidos y seguirán siendo medidos por las balanzas de Watt. Las dos tecnologías van a contribuir, mas la que se va a generalizar será aquella que sea más repetible y que tenga mayor posibilidad de implantación en varios laboratorios. Al momento, la de la balanza de Watt. Será un momento histórico.

 

México en el mundo

 

México tiene un prestigio bien logrado a nivel internacional, el CENAM en particular. Seguramente, ese ha sido uno de los factores que ha influenciado para que se considere a un representante mexicano en el CIPM. Existe interés en que haya una representación regional y geográfica, así como la de los laboratorios que tienen mayor prestigio y el CENAM es uno de ellos. Indudablemente el CENAM, junto con el Laboratorio Nacional de Metrología de Brasil, es uno de los líderes de Latinoamérica; así es reconocido por nuestros pares en Latinoamérica y también por los de los países de otras regiones.

 

El Arreglo de Reconocimiento Mutuo

 

Una de las actividades más importantes de todas las organizaciones del Tratado del Metro ha sido la propuesta y coordinación del Arreglo de Reconocimiento Mutuo. Éste es el equivalente a la acreditación para los laboratorios primarios. Se ha convertido en un instrumento no sólo de certificación con fines legales, sino uno que permite verificar las competencias técnicas de los laboratorios. Nos permite a nosotros mismos asegurar la exactitud de nuestros patrones, y es que en la medida en la que las evaluaciones que se hacen de nuestros servicios de calibración son exitosas, nosotros fortalecemos nuestro sistema de calidad, fortalecemos la calidad en nuestros servicios.

 

El Arreglo de Reconocimiento Mutuo se firmó en 1999 y en la actualidad es muy robusto, participan cerca de 100 laboratorios; no sólo los signatarios del Tratado del Metro, sino aquellos a los que se les incorporó como miembros asociados, solamente con la finalidad de que participen en el Arreglo. No sólo participan los laboratorios líderes de cada país, sino que en muchos países hay otros laboratorios de magnitudes especializadas, como es el caso de México con el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares y el Instituto Nacional de Ecología.

 

El trabajo que requiere el mantenimiento de este Arreglo es muy grande y, precisamente, en octubre de 2015 -previo a la reunión del CIPM, los directores de los Institutos Nacionales de Metrología se reunieron para buscar formas con las que se pueda hacer más eficiente este trabajo sin perder la credibilidad que ha ganado. Gracias a este Arreglo, tenemos reconocimiento internacional.

 

2010: Hacia la redefinición del kg

Julieta Espinosa

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