CAMBIO CLIMÁTICO: HIDROLOGÍA Y SOCIEDAD

Vivimos los climas extremos, los nuevos climas planetarios  

Dr. Enrique González Sosa

Ilustración: Jorge Alcántara

 

 

Cuando hablamos del clima del planeta, nos referiremos a una configuración de climas continentales, catalogados con los valores de la media mensual y anual (periodo de 30 años) de la temperatura y precipitación, así como la representación de la vegetación nativa para denominar los tipos de clima. La clasificación fue presentada en 1918 por el ruso Wladimir Köppen, climatólogo, geógrafo, meteorólogo y botánico.

 

A pesar de que la clasificación climática fundamental -que establece cinco climas entre los polos: tropical, seco, templado, continental y frío-, la clasificación suele ser rígida y discrepante en cuanto a los subclimas y con algunos limites arbitrarios, pero resulta coincidente con la circulación atmosférica. No obstante, con las modificaciones y ajustes propuestos por diversos científicos, sigue siendo la base para la clasificación del clima. A título de ejemplo, cuando nos referimos a un Clima Tropical Húmedo, éste se caracteriza por una temperatura media anual mayor a 18° C.

 

Actualmente, escuchamos que los climas extremos generan fenómenos de mayor intensidad, huracanes y ondas de calor, produciendo grandes inundaciones y sequias. Una explicación sensata de los climas extremos es el responsabilizar al cambio climático por el calentamiento global del planeta. Los huracanes que impactan a la región norte del Continente Americano tienen origen en las aguas cálidas del Golfo de México y del Pacifico, dicho de otro modo, la clasificación del clima continental no cambia en la clasificación de Köppen.

 

Sin embargo, el reciente huracán Harvey, inundo Houston quedándose estancado en el sur de Texas durante días, generando una lluvia acumulada de 1,5 m (15 000 mm). La agencia meteorológica de los EE.UU., lo definió como un fenómeno natural nunca visto, el cual fue acrecentándose en algo atroz, un fenómeno extremo ante un clima extremo.

 

Expertos como Kevin E. Trenberth, miembro de la Sección de Análisis Climático del National Center for Atmospheric Research y Noah S. Diffenbaugh, profesor de sistemas climáticos en el Stanford Woods Institute for the Environment, coinciden en señalar que «el cambio climático ha aumentado las posibilidades de que se produzcan olas de calor que batan récords en 80 % del planeta y que en 50 % de la Tierra se produzcan acontecimientos extremos de precipitaciones o sequía».

 

Si nos referimos a México, el 31 de agosto de este año, colapsó el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el más importante de país. ¿Qué significa y cómo interpretamos este cambio climático extremo? Por un lado, el conocimiento actual de los mecanismos de clasificación climática no es suficientes para explicar los climas extremos; por el otro, los fenómenos extremos demandan el cambio de los principios en los diseños de ingeniería y planeación urbana.

 

¿Cuáles serán los climas de futuro? Lo que parecía un clima normal, ya no lo es. Nos enfrentamos a un gran desafío, es innegable que tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, así como cambiar y adaptar el entorno local y global para reducir la temperatura del planeta, para regresar a la normalidad climática, a fin de reducir las catástrofes climáticas imposibles de evaluar.

 

Hacia dónde nos lleva el desorden del clima

Dr. Enrique González Sosa

Contacto:

Teléfono:

+52 442/2628967

Correo electrónico:

contacto@revistaserendipia.com

revista.serendipia@gmail.com

Síguenos en:

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Julieta Isabel Espinosa Rentería