CAMBIO CLIMÁTICO: HIDROLOGÍA Y SOCIEDAD

13.09.2019

Innovar y diseñar las ciudades para armonizar con el cambio climático 

Dr. Enrique González Sosa

Fotografía: Jorge Alcántara 2019

La distribución y usos del agua siguen estando limitados en ciertos países, y la agricultura continúa consumiendo la mayor parte del agua disponible para la producción de alimentos, es decir, seguimos sin hacer cambios significativos en la gestión de los recursos hídricos ante la escasez -sequías- y los excesos -inundaciones-. Asimismo, la comprensión de los cambios y la forma en la que ocurren las precipitaciones por el cambio climático, no sólo es de interés científico, sino que es para el bienestar de la humanidad.

 

Las consecuencias del cambio climático están a la vista: sequías en Rusia, ondas de calor en regiones continentales -Europa- y granizadas en verano en diversas ciudades de México. Los cambios en el ciclo anual del agua y de los patrones de lluvia a nivel global, continental, regional, por cuenca o cambios locales inciden e impactan a diversas escalas. De igual forma, la falta de una nueva visión de adaptación a los efectos del cambio climático y la carencia de nuevas políticas para el ahorro de agua, o nueva infraestructura, desencadenan daños futuros a la población concentrada en grandes centros urbanos. Los organismos internacionales como la ONU, el IPCCC y la OMC han lanzado alertas sobre las consecuencias posibles de no tomar acciones para reducir la temperatura del planeta.

 

Si no podemos detener el desarrollo, continuará la degradación de los ecosistemas, la pérdida de bosques, la contaminación del agua y, sin duda, la producción de gases de efecto invernadero. Para 2050, estimaciones indican que dos de cada tres habitantes del planeta vivirán en zonas urbanas (UN DESA, 2018). México también afrenta la aglomeración en zonas urbanas -384 ciudades, donde en 94 de ellas la población es de alrededor de 100 000 habitantes-. Para 2030, el país contará con 961 ciudades, de las cuales 112 concentrarán una población cercana a los 100 000 habitantes- (Davis et al, 2019., City Design Planning & Policy Innovation. The Case of Hermosillo).

 

Hagamos de nuestras ciudades laboratorios vivientes -Showroom-. El desarrollo de la humanidad está basado en la innovación, los grandes acueductos romanos fueron creados para satisfacer el consumo de agua, la producción del automóvil favoreció el desarrollo de la movilidad, es decir, la naturaleza de la innovación es la esencia del desarrollo de la humanidad. No podemos seguir viviendo en el letargo y contemplar cómo desaparece la vida en el planeta, debemos potenciar la creatividad que caracteriza a los mexicanos, debemos innovar de acuerdo con nuestra visión de país y, en particular, construir el tipo de ciudad que demanda la adaptación al cambio climático.

 

No basta plantar árboles, debemos crear materiales inteligentes no tóxicos, pavimentos inteligentes que ayuden a regular la temperatura, infraestructura para controlar el exceso de escurrimientos ocasionados por la expansión urbana y, al mismo tiempo, que permitan maximizar su reuso. Sin olvidar que uno de los grandes problemas que deben resolverse, es la movilidad porque, sin duda, la planeación debe estar en sintonía con el crecimiento de las ciudades. Debemos crear nuevos paradigmas urbanos de readaptación y al unísono aplicar nuevas estrategias -Infill- para enfrentar los retos del futuro, consolidando los valores de: Creatividad-Inclusión-Ecología. Realizar lo irrealizable.

¿Por qué es importante medir la presión arterial?, ¿son útiles los relojes tensiómetros?

Dr. Carlos M. Arróyave Hernández

La falacia de la teoría económica dominante

Dr. Luca Ferrari

El apego al paisaje en México: entre la paradoja de la contradicción y la ecofronesis

Dr. Pedro J. Gutiérrez-Yurrita

¡Serendipia! Plástico de burbuja

Serendipias

Contacto:

TELÉFONO:

+52 442/2628967

CORREO ELECTRÓNICO: 

contacto@revistaserendipia.com

revista.serendipia@gmail.com

Síguenos en: