CAMBIO CLIMÁTICO: HIDROLOGÍA Y SOCIEDAD

Hacia dónde nos lleva el desorden del clima  

Dr. Enrique González Sosa

Fotografía: Jorge Alcántara

Sabemos que la evolución de las especies, según Darwin, depende de procesos de selección natural. La selección natural ocurre cuando son establecidas las condiciones de adaptación en un medio ambiente adecuado. Las condiciones climáticas del planeta han favorecido la adaptación y el desarrollo de los seres vivos -humanos-, sin embargo, las condiciones actuales son inquietantes por el calentamiento global; dicho de otro modo, los efectos del cambio climático.

 

Dentro de la cotidianeidad, el estado del tiempo y clima parecen normales en la vida de los seres humanos, sin percatarse de su valor e impacto en el día a día. Claro, sentimos frio o calor, pero aparentemente no representa un riesgo transcendental en el camino de la evolución de la especie humana; no obstante, -sin duda alguna- cuando notamos que el clima tiene un papel fundamental en la salud, malnutrición, contaminación del agua, bienestar y desarrollo del ser humano, toma otro valor y adquiere un papel relevante.

 

El calentamiento climático provocará que el despegue de los aviones sea cada vez más complicado -el aire caliente será más ligero que el aire frío-, disminuirá la densidad del aire y los motores desaprovecharán su potencia, consecuentemente las alas perderán cierta importancia. Los estudios realizados por Giovanni Forzieri, del Centro Común de Investigación de la Comunidad Europea, reportan que 150 000 europeos están en riesgo de fallecimiento por los efectos del cambio climático, 50 veces de los que actualmente están en peligro.

 

¿Cuáles serán las nuevas condiciones de adaptación de la especie humana, ahora que cambia el clima y el medio ambiente?, las condiciones serán menos favorables. No hay duda, los efectos del cambio climático son el origen del desorden climático del mundo: sequias, inundaciones, incremento de ondas de calor, enfermedades, pérdida de infraestructura y, esencialmente, disminución del bienestar de muchos pueblos -sin olvidar a los refugiados climáticos y las guerras por el clima-.

 

Por un lado, los más pobres son los menos consientes y proactivos para enfrentar frontalmente los retos de adaptación y, por otro, es preocupante cómo los gobiernos y sociedades económicamente poderosas, hegemónicas, donde se vislumbra la envidia que caracteriza al mundo, muestran un desdén para conformar un frente amplio en la lucha por el restablecimiento de un orden climático y, evitar la disputa de los recursos naturales y la generación de guerras climáticas. Reflexionemos que el número de decesos anuales atribuidos al cambio climático pasará de 3000, en el periodo de 1981-2010, a 150 000 en el periodo 2071-2100. Lo anterior muestra cómo la salud humana irá en decadencia, si no es frenado el calentamiento global del planeta.

 

Las cifras por daños no dejan de ser sorprendentes, sin embargo, en México no son evidentes las medidas locales que debemos emprender, así como los tipos de acciones que debemos tomar cada uno de nosotros para restablecer el orden climático que nos dicta nuestra conciencia social. Pensemos que algunos estudios identifican una relación entre suicidios y cambio climático, una nueva generación nace: los meteorosensibles.

 

¿Cuál es la utilidad de las convenciones y pactos internacionales

para enfrentar los efectos del cambio climático?

Dr. Enrique González Sosa

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