Consecuencia de la cuarentena  

25.04.2020

Dr. Carlos M. Arróyave Hernández

Confinamiento indispensable. Fotografía: Jorge Alcántara 2020

Uno de los muchos problemas de la cuarentena es el que, obligatoriamente, hay un cambio en los hábitos de la persona, de la familia, de nuestro trabajo y de la comunidad en donde vivimos. Agregado al cambio de la rutina, se tiene una elevada exposición a noticias sobre la causa de la cuarentena, que llevan a tener pensamientos negativos y un alto grado de incertidumbre sobre el qué pasara mañana a consecuencia de una amenaza desconocida.

 

El que una persona permanezca en cuarentena tiene una repercusión psicológica por la pérdida de la rutina habitual y, la reducción del contacto social y físico en el medio que se desarrolla. Entre las repercusiones más comunes tenemos: ansiedad, estrés, irritabilidad, insomnio, desapego y angustia.

 

La persona sufre la pérdida de libertad con aburrimiento, lo que puede por sí solo crear efectos nocivos importantes. En ocasiones, el problema a mediano o largo plazo es la presencia del estrés postraumático.

 

Este tipo de problemas se ha observado con mayor frecuencia en los profesionales de la salud, quienes conviven día con día con los problemas médicos causantes de la cuarentena. Tanto en ellos como en cualquier otro individuo, se observa la presencia de agotamiento, cambio emocional y ansiedad al ver personas con fiebre y otros síntomas, lo que disminuye su capacidad de concentración y en poco tiempo, al analizar la situación, pasan a la resignación de lo que sucede. Las personas en las que se llega a observar este tipo de problemas, a largo plazo, evitan el estar en lugares donde hay mucha gente, cerrados o, con personas que tosen o estornudan.

 

Otras de las consecuencias de la cuarentena se asocian a la pérdida de trabajo, ingresos y falta de estímulos del medio. Un elemento que ha venido a disminuir las consecuencias psicológicas de la cuarentena es el teléfono celular y las redes sociales, las cuales tienen un efecto doble; por un lado, al permitir saber lo qué está sucediendo, pueden tener un efecto negativo, y por el otro, positivo, al mantener una comunicación externa con personas fuera del lugar de confinamiento.

 

Otro aspecto importante de la salud física y mental es el cambio de vida relacionado con la variedad de alimentos y la falta de ejercicio, aunque este último sea únicamente el caminar dentro del área de trabajo. Como consecuencia, aparecen problemas de estreñimiento y sobrepeso, pues al estar en casa, el acceso a comida no nutritiva se facilita.

 

Por esto último, es recomendable limitar la ingesta de productos con sal y reducir comidas con alto contenido de almidones y azúcares. Se puede recurrir a refrigerios de frutas y vegetales, y evitar en lo posible el consumo de arroz, papas, pastas y pan blanco. Durante los días de cuarentena hay que llevar a cabo actividades físicas que impulsen el buen funcionamiento de nuestro organismo, cuanto menos por un periodo de 30 minutos.

 

¿Cuáles son los estados emotivos que hacen que nuestra personalidad cambie? Depende de la preparación de cada persona incluyendo el conocimiento sobre lo que está sucediendo. Sin mencionarlo, tenemos miedo por lo que nos puede pasar o suceder a alguno de los miembros de la familia. Tenemos frustración ante la incapacidad de poder ayudar a resolver el problema infeccioso o prevenirlo en nuestra familia, llegando a imponer o evitar actividades rutinarias. Cuesta tiempo el tener que diseñar un itinerario de actividades a las que no estamos acostumbrados o desconocemos, y que tenemos que aprender.

 

Nos angustia el no poder llevar a cabo nuestro trabajo, que es el medio de subsistencia de la familia. A pesar de que algunos lo pueden hacer desde casa, las condiciones de cuarentena alrededor de la familia, lo hacen complicado.

 

Hay contrariedad con las personas que nos rodean, que no piensan igual que uno, que no le dan mucha importancia a la problemática que estamos viviendo. Nos molestan, en algunos aspectos, los mecanismos que proponen los expertos para evitar y resolver el contagio.

 

Como resultado de convivir las 24 horas del día en casa, observar actitudes, rutinas y acciones de las que no nos dábamos cuenta, aparecen fricciones personales que, en alguna forma, lastiman a terceras personas.

 

Se crea una angustia por la sobreinformación, tan to positiva como negativa. Al respecto, debemos absorber noticias provenientes de fuentes confiables y tener, en todo momento, ideas, pensamientos y conversaciones positivas dentro de los límites aceptables. Habremos de considerar que si bien se puede controlar el problema siguiendo ciertas normas, es posible que un familiar o amigo será presa de la infección, la cual puede ser mínima o fatal.

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