3 de marzo de 2026

La narrativa histórica de las rocas

Fotografía: Mextli Moreno 2026

Mextli Moreno

Determinar la edad numérica o absoluta de las rocas, minerales y restos orgánicos es posible gracias a una propiedad física de algunos elementos químicos, que tienden a desintegrarse en el tiempo (isótopos inestables) hasta alcanzar su estabilidad (isótopos estables).

 

El decaimiento isotópico es esa propiedad física aprovechada por la ciencia en la datación de nuestro planeta, mediante una técnica llamada fechamiento radiométrico; la cual y de acuerdo con el investigador del Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dr. Alexader Iriondo Perreé, permite obtener información fundamental para conocer la historia de una determinada región e, incluso, de los procesos evolutivos de los animales. «Podemos ir viendo cómo ha ido evolucionando la Tierra en el tiempo».

 

El fechamiento radiométrico brinda información significativa para el estudio del cambio climático pasado (paleoclimas), mas no todas las rocas son candidatas a la técnica. En ese sentido, el Dr. Iriondo explica que es necesario contar con un punto de referencia, la litología de las rocas; una descripción identitaria de las características físicas visibles de las rocas, determinante del método de datación.

 

En palabras del experto en geocronología de circones, «gracias a los registros geológicos es posible profundizar en situaciones de oxidación, reducción, agua y en condiciones atmosféricas pasadas». Es posible saber qué ocurría en determinado tiempo, en escenarios como la extinción de especies.

 

«Como geólogos, estamos entrenados para estimar un tiempo relativo (bioestratigrafía), pero con la geocronología damos más valor a las mediciones. Nos permite observar la evolución del planeta y predecir, en función de lo que hemos estudiado sobre el pasado».

 

Los fósiles pueden ayudar a determinar la edad de las rocas, sin embargo, no en todos los sitios existen fósiles o no se preservan; de ahí que sea necesario recurrir a otros métodos para conocer la edad de las rocas. En ese sentido, el Dr. Iriondo menciona que es utilizado el método isotópico, específica y mayoritariamente con los isótopos: uranio-plomo (U-Pb), potasio-argón (K-Ar), rubidio-estroncio (Rb-Sr).

 

El trabajo de fechamiento inicia con la identificación de la zona de muestreo. Con mapas de la región de estudio, los geólogos obtienen coordenadas, caminan en los alrededores para encontrar evidencia de sus registros, toman fotografías y extraen muestras de rocas. El objetivo es encontrar rocas que contengan circones (ZrSiO4), minerales al extremo resistentes que funcionan como cápsulas del tiempo geológicas.

 

Posteriormente, ya en el laboratorio, las muestras son trituradas hasta obtener granos del tamaño de la arena fina. Al tener el circón un tamaño máximo de 400 μ, es necesario separarlo de otros minerales, mediante procesos físicos que involucran agua, vibración, líquidos densos y magnetismo.

 

Primeramente, es tamizada la muestra para buscar los circones. Puede ser un grano entre 20 mil, por lo que, a decir del investigador, «aprovecharnos de las propiedades fisicoquímicas de los minerales para separarlos”.

 

Después de haber tamizado, lavado y secado la muestra, los geólogos -atendiendo que algunos minerales tienen propiedades magnéticas- utilizan un imán para separarlos. Al ser un mineral no magnético, el circón es separado y colocado en un contenedor.

 

Los minerales tienen diferentes densidades, la del circón es de 4.67 g/cm3, por lo que es empleado yoduro de metileno -el cual tiene una densidad de 3.32 g/cm3- como medio de separación. Al ser la densidad del yoduro de metileno menor que la del circón, éste se hunde y se separa.

 

Posteriormente, con la ayuda de un microscopio y unas pinzas de precisión, son separados y encapsulados los circones, para más tarde, obtener imágenes de ellos que revelen su composición. También son observados con un microscopio electrónico de barrido para analizar y conocer cómo fue creciendo el mineral.

 

El circón, al ser un mineral que al formarse acepta uranio y torio, y rechaza al plomo; una característica clave para el fechamiento de rocas, ya que, con el tiempo, el uranio y torio -radiactivos por naturaleza- se desintegran (decaen).

 

El Dr. Iriondo explica que «esos átomos de uranio y torio quedan encapsulados en la red cristalina y empiezan a desintegrarse porque, tanto el uranio como el torio, son elementos radioactivos. De forma natural ellos se van desintegrando a plomo». Una observación que es realizada a través de un láser acoplado a un espectrómetro de masas (ICP-MS).

 

El académico concluye que el circón es un «reloj geológico» perfecto, ya que no tenía plomo al inicio y el que se encuentra en la muestra, se formó después por desintegración radiactiva. Al medir la proporción entre el uranio, el torio y el plomo, es posible calcular cuánto tiempo ha pasado desde que el mineral se formó. «Todo el plomo que nosotros midamos hoy es el plomo acumulado del proceso de decaimiento tanto del uranio como del torio».

 

Sobre este método, el Dr. Iriondo Perreé recalca la importancia de elegir los relojes isotópicos específicos para el problema que se quiera resolver. Anteriormente, para fechar las rocas era utilizado el carbono 14, sin embargo, dejó de ser útil para conocer información de más de 20 mil años. «Hay relojes de vidas más cortas, que son más adecuados para medir eventos más jóvenes. Cada situación geológica requiere un reloj específico».

 

El equipo liderado por el investigador ha estudiado las rocas más antiguas de México (mil 800 millones de años), ubicadas en el estado de Sonora. Dicha medición ha posibilitado el entendimiento de la evolución en los inicios de la formación de México y contribuido al entendimiento general de los procesos iniciales de la formación de Norteamérica.

 

Cabe mencionar que dichas rocas fueron fechadas en los años 70 por León Silver y Tomás Anderson. «En el California Institute of Technology, fueron realizados los fechamientos originales de esas rocas: eran rocas muy antiguas; los siguientes estudios más modernos los hemos hecho nosotros».

 

A través de sus investigaciones, el Dr. Iriondo ha conseguido mejores fechamientos y clasificaciones de rocas, avanzando en la búsqueda de diferentes pulsos geológicos. Con estos hallazgos, se indaga en la historia geológica del país y, con ello, se crean estrategias de aprovechamiento de la naturaleza, como los recursos minerales, petroleros, del agua, del litio, entre otros.

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